21 enero 2014
Anoche soñó con una bitácora, que escribía sus sentimientos, emociones y vivencias diarias, que lo leías tú y también tú. Eso le hacía muy feliz.
Podría decir que es una especie de tiovivo. El año comenzó con muchas ilusiones pero una de ellas, a pesar de que era un buen reto, desapareció sin poder intentarlo. Han pasado casi tres meses desde que llegó a la ciudad, y ha sido todo un poquito desastre... pero solamente un poquito. La diferencia es que sigue con ganas de intentarlo.
En sus emociones hubo de todo, desde querer abrazarle y morir de placer, hasta dudar de su sombra.
"Uf, seguro no puedes venir conmigo al camerino que eso está reservado"... ¿por qué se empeñaba en ello?
Ahora sigue caminando sin ser él su primer pensamiento. Siempre fue el trabajo y volverá a ser igual al retomar un proceso que hará que se vaya de la ciudad. Retoma su vida y la búsqueda de su tranquilidad. Retoma lo que nunca debería haber descuidado, su esencia y su magia.
Cada noche duerme con él. Cerca, bien cerca. Cada mañana despierta con su respiración. Cada día se pregunta por qué perdona tan fácilmente. Cada día sigue soñándole... Cada día immer noch.